La contratación de pólizas de impago del alquiler se ha disparado un 124% hasta Junio.

El impago de la renta es uno de los mayores temores de los propietarios de viviendas en alquiler en nuestro país, especialmente en un momento de incertidumbre como el que está provocando la pandemia.

Como consecuencia de esa necesidad de sentirse protegidos, la contratación de seguros de impago del alquiler se ha elevado exponencialmente en los últimos meses.

En este sentido, los propietarios temen que la situación económica que ha dejado a miles de personas sin trabajo o en ERTE derive en el impago de las rentas. (Te informamos sobre seguros de impago)

Además, cabe recordar que el 95% de las viviendas en alquiler que hay en en el mercado del alquiler español está en manos de particulares, por lo tanto necesitan el ingreso de las rentas para hacer frente a sus pagos habituales.

Los propietarios se sienten desprotegidos.

Ocho de cada diez arrendadores afirman sentirse desprotegidos legalmente ante cualquier conflicto que pueda surgir con su inquilino.
Asimismo, se muestran preocupados por el estado en el que se quedará la vivienda una vez que termine el contrato de arrendamiento.

Por ello, los arrendatarios deciden contratar seguros que no solo cubren el impago de la renta, sino también los daños a la vivienda, robos al inmueble y la defensa legal, en función de las coberturas contratadas.

Importe medio de los impagos

Los inquilinos morosos dejan impagos por 3.179 euros de media a sus caseros, según el informe ‘El seguro de alquileres’ elaborado por Estamos Seguros.

El estudio ha sido elaborado con información relativa a 12.500 percances aportada por siete aseguradoras que desarrollan esta actividad.

Los datos extraídos revelan cómo las aseguradoras indemnizan una media de 3.179 euros a los propietarios que sufren impagos de sus inquilinos. 

La compensación más habitual es algo más baja pero igualmente relevante: 2.750 euros. 

En los casos más extremos, las aseguradoras han llegado a pagar 15.000 euros por compensar la falta de pago del alquiler por parte de un arrendatario.

Los desembolsos que realiza el seguro para subsanar los daños que sufren los inmuebles arrendados son modestos en comparación. 

El coste medio del percance asciende a 336 euros. La media, es decir, el valor que deja tantos incidentes por encima como por debajo en términos de coste, es todavía más baja: 185 euros.